jueves 25 de junio de 2009

Los medicamentos personalizados. ¿Es posible?


Artículo que me publicaron en el "Boletín Sociedad de la Información: Tecnología de la Información"


31/10/2007


LOS MEDICAMENTOS PERSONALIZADOS. ¿ES POSIBLE?
Tiempo aproximado de lectura: 13 min.
¿Cuál es el impacto de las nuevas tecnologías en el sector farmacéutico?, ¿cómo serán los medicamentos del futuro?. Este artículo le resolverá estos y otros interesantes interrogantes.
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La aplicación de las nuevas tecnologías al conocimiento de la ciencia está revolucionando el sector farmacéutico y sanitario. La medicina necesita, y ahora más que nunca, de la información personal.


La intención de esta tribuna es ofrecer al lector una serie de palabras que le permitan reflexionar sobre el presente y futuro del mundo de los medicamentos.


¿Qué es la medicina basada en la información?


Se puede decir que es el uso de las tecnologías de la información y comunicación, las llamadas TIC, con la práctica de la medicina y la investigación farmacéutica, para avanzar en la eficacia de diagnósticos médicos y terapéuticos, que sean lo más personalizados posible.


Un estudio reciente dice que más de 200.000 muertes se producen al año en Estados Unidos, a consecuencia de fallos en el diagnóstico y fármacos adversos.


Tecnologías revolucionarias


Actualmente, hay una serie de tecnologías que están revolucionando y revolucionarán la investigación de medicamentos. Veamos algunas de ellas:


Biosimulación predictiva: avance en las tecnologías de la imagen, combinadas con novedosos programas informáticos, con el objetivo de mirar dentro del propio cuerpo, viajar por él y reconstruir en 3D imágenes en tiempo real. Consiste en la generación por ordenador de modelos sofisticados para simular el funcionamiento de un sistema biológico. La biosimulación predictiva permite a las empresas farmacéuticas reducir el número de experimentos en laboratorio y prever en el modelo los efectos de una molécula antes de desarrollarla.


Imagen Molecular: desarrollo de tecnologías de la imagen molecular que determinan el metabolismo de la enfermedad, y permitan hacer seguimientos de la misma.


Informática ubicua: desarrollo de dispositivos miniaturizados con capacidades informáticas (aparatos de seguimiento, telecomunicaciones móviles y tecnologías inalámbricas).


Transformarán el desarrollo de medicamentos y la distribución de servicios de salud. Estas tecnologías facilitarán la transmisión y recolección de datos personales relativos a la salud en tiempo real.


Terapia Genética: basada en la implantación de chips y sensores que detecten las variaciones genéticas y permitan estudiar la vida de los genes.


“Petaflop” y “Grid Computing”: Es una nueva generación de superordenadores, cuya capacidad se mide en 'petaflops'. Permitirán simulaciones biomoleculares a gran escala, como el proceso de síntesis de proteínas. Por su parte, la tecnología 'grid' facilita la utilización de capacidades informáticas dispersas geográficamente sin aprovechar, y admitirá abordar tareas como la comparación de secuencias de ADN.


Etiquetas inteligentes o de radiofrecuencia (RFID): permite que los objetos que las portan sean identificados en cualquier punto del proceso de fabricación y distribución. Se podrá monitorizar los productos farmacéuticos desde la investigación hasta el consumo.


Soluciones de almacenamiento avanzadas: proporcionará las herramientas necesarias para mantener y gestionar los grandes volúmenes de datos que se generan.


Minería de datos en Internet y analítica de textos: significa utilizar algoritmos inteligentes para escanear la información digital en Internet, tan pronto como esté disponible. Interpretará de forma más eficaz la gran cantidad de datos que se generan sobre pacientes y proyectos de investigación.


¿Qué son farmacogenética y farmacogenómica?


Hoy sabemos que la población no responde igual ante una misma enfermedad o medicamento, y que hay pacientes que metabolizan muy rápido el fármaco y otros lo hacen de forma más lenta, y la misma dosis puede ser tóxica.


La farmacogenética trata de desentrañar las bases genéticas de las enfermedades e identificar los factores implicados en la respuesta a los medicamentos.


La farmacogenómica, de base principalmente tecnológica, permite la generación masiva de datos genómicos, y su posterior análisis a través de la bioinformática.


Estamos ante tecnologías incipientes con gran potencial de desarrollo. Por ejemplo, el AmpliChip utiliza una tecnología de amplificación del material genético que multiplica las cantidades ínfimas de ADN, hasta niveles detectables. Es un test que muestra información genética de un enfermo, fijando qué dosis deben suministrarle para obtener el resultado adecuado. Su posterior perfeccionamiento contribuirá a prevenir interacciones farmacológicas indeseadas y a asegurar el uso óptimo de los medicamentos.


Los biobancos


Los biobancos son archivos electrónicos que analizan e integran la información clínica, terapéutica y genética de una persona. Ayudan a identificar objetivos de investigación. Aceleran y hacen más eficaces los ensayos clínicos. Detectan y prevén enfermedades.


Su gran valor es poder relacionar el estudio de unos datos determinados, con datos de muchas poblaciones de pacientes.


Tenemos biobancos que crean los gobiernos, con el objetivo de gestionar y analizar la salud de su población (un ejemplo pionero es el UK Biobank). También hay biobancos de empresas privadas, como el de la empresa deCode Genetics, que ha creado un banco que recoge muestras genéticas de más de 100.000 voluntarios. Las universidades, y otras organizaciones no gubernamentales, también recogen y analizan datos de diferentes tipos de poblaciones. Por ejemplo, en Estados Unidos, “Women´s Health Initiative”, nace con la intención de recoger muestras biológicas de 70.000 mujeres de entre 50-79 años de edad, para estudiar la osteoporosis, enfermedades del corazón, cáncer de mama, etc.


La tendencia es el aumento de biobancos de forma exponencial al desarrollo de nuevas tecnologías de investigación biológica y química. Asimismo, los biobancos no nacen con la intención de estar aislados. Su esencia radica en la interconexión de los mismos a nivel mundial.

El negocio farmacéutico


La utilización masiva de las nuevas tecnologías y métodos de análisis que hemos ido viendo, lógicamente, no pueden ser ajenas al mercado.


El negocio farmacéutico consiste en la venta masiva de medicamentos. La consigna es vender el medicamento al mayor número de personas para las que ese fármaco esté indicado. Aquéllas medicinas que estén protegidas por patente tienen 20 años de exclusiva comercialización, transcurridos los cuales, aparecen los genéricos, calcos de ese medicamento patentable, pero ya comercializado bajo otro nombre y por otras empresas que antes no podían hacerlo. Piensen en euros.


La farmacogenética y la farmacogenómica, poco a poco, irán permitiendo personalizar los fármacos, en función de una serie de estudios sobre la información del paciente: genéticos, hábitos de vida, historia clínica, hábitos alimenticios, etc. Ya hay estudios que indican que una determinada composición farmacológica no afecta por igual a una persona de color, que a otra que no lo es.


Estos grupos terapéuticos se irán reduciendo con el tiempo, es decir, un medicamento solamente estará indicado para, por ejemplo, 1.000.000 de personas en todo el mundo, que poseen el perfil indicado (edad, perfil genético, enfermedades anteriores, tipo de alteración genética, hábito de vida, alimentación, etc.), y además, los datos personales de esas personas tienen que estar incluidos en biobancos, para poder ser diagnosticados previamente con el medicamento personalizado en cuestión.


Los medicamentos personalizados plantean dudas en cuanto al mantenimiento de la cuenta de resultados actual de las multinacionales biofarmacéuticas. A medida que se reduce el grupo terapéutico al que van dirigidos los fármacos que venden, que actualmente sólo se limita al diagnóstico de un determinado tipo de enfermedad o dolencia, también disminuyen las ganancias.


Por lo tanto, ¿por qué la industria farmacéutica, o las oficinas de farmacia, pueden estar interesadas en un fuerte desarrollo de los medicamentos personalizados, si, en principio, van a disminuir la cuenta de resultados, suponiendo, además, que van a tener que invertir y gastar enormes cantidades de dinero en recabar, almacenar, cruzar y analizar información? ¿Y los médicos, van a estar dispuestos a cambiar el modelo sanitario, y prescribir medicamentos personalizados?


Me temo que, al igual que la industria petrolera ha frenado la inversión y desarrollo de energía alternativa durante muchos años, la industria biomédica irá frenando la progresión de la medicina personalizada. Pero, eso sí, todo llega, y tarde o temprano, la tecnología existe, los medicamentos personalizados serán una realidad.


El dato personal terapéutico


La medicina basada en la información, significa que todos los agentes del mundo del medicamento, necesitarán la historia genética, clínica y de medicamentos consumidos, de una persona. Es indiferente que sea paciente o no, ya que aún sin tener enfermedad, puedes tener riesgo a ella, o la puedes tener en un futuro. Así que se precisa investigación personalizada.
El dato personal terapéutico es la integración de todos los datos personales que investigadores, fabricantes, comercializadores, prescriptores y dispensadores de medicamentos necesitan, para proporcionar al ciudadano-paciente una información terapéutica eficaz, adecuada, actualizada y veraz, a la vez, que lo más personalizada posible.


La información terapéutica es la que generan todos los agentes sobre un medicamento. Por ejemplo, algunas empresas farmacéuticas no incluyen en el prospecto del medicamento toda la información que saben sobre el mismo, ya que puede perjudicar sus ventas. Esto provoca muertes y enfermedades en muchas personas.


La responsabilidad futura en información sobre el medicamento, conlleva una revisión continua sobre los efectos e indicaciones del mismo. En un entorno de medicina personalizada esto es más importante, si cabe, ya que implica que esa información sea personalizada. Esto es muy complicado.


Además, el ciudadano-paciente-consumidor de fármacos personalizados debe empezar a ser un “gestor de sus propios datos personales”. El ciudadano de la sociedad de la información tiene la obligación de gestionar su propia información: a quien se la da, para qué, por cuanto tiempo, si esa información es veraz, etc.


Por su parte, las empresas biofarmacéuticas y oficinas de farmacia, están obligadas, en un entorno de medicina personalizada, a tratar con grandes cantidades de información sobre una persona (datos genéticos, clínicos, etc.), para proporcionar en todo momento una información adecuada a sus clientes. Y tendrán que informar a sus clientes sobre su derecho fundamental a la protección de datos personales, al mismo tiempo que cumplir con la legislación al efecto.
La legislación en medicina personalizada todavía está en pañales y, en muchos casos, no es ni siquiera un embrión. Todavía está sin determinar y/o prever lo siguiente: derechos y obligaciones de los biobancos; derecho a la información genética; acceso a datos de la historia genética familiar; diferenciación entre datos genéticos y datos de carácter personal; responsabilidades del ciudadano-paciente-consumidor respecto de su propia información; responsabilidad de los investigadores por no utilización de la tecnología existente a la fecha para investigar; responsabilidad del farmacéutico y del médico ante la atención médica y farmacéutica personalizada; información terapéutica directa al ciudadano-paciente por parte de la industria biomédica, etc.


En definitiva, la utilización de datos personales terapéuticos es la materia prima para el desarrollo de los medicamentos personalizados. Los derechos generados por la utilización de nuevas tecnologías, requieren, al igual que los medicamentos personalizados, de un desarrollo e intensidad global. Si no conseguimos esto, fracasaremos. Yo lo veo difícil, pero no imposible. Dicen que el futuro es esa línea imaginaria que a medida que nos acercamos, desaparece. Tendremos que ir acercándonos. Hagámoslo lo mejor posible.


Francisco Almodóvar. Abogado. Colaborador de Eurpean Pharmaceutical Law Group, Área de Salud y Tecnología. Vocal de nuevas tecnologías y salud del Foro Iberoamericano Ciudadanos y Salud




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miércoles 27 de mayo de 2009

Trabajando por los derechos en salud de los menores

El pasado mes de abril asistí como abogado, formando parte de la delegación española y en nombre de Eupharlaw, junto a representantes de países miembros del Consejo de Europa, a la conferencia "Salud en Europa por y con los niños", celebrada en la sede del Ministerio de Sanidad y Política social. Esta es la primera reunión de un proyecto que ha de continuar los próximos años (2009-2011) con el propósito de mejorar la salud de todos los niños (en adelante, menores) en el continente europeo.

[...] Ahora damos un paso más. Y de la protección y promoción en salud, más o menos consolidada en Europa, avanzamos hacia la participación real del menor en salud. Del "todo para el menor pero sin el menor", pasamos a una "Salud desde el menor", siempre teniendo en cuenta su opinión, capacidad y derechos. Comenzamos una andadura difícil, pero, a buen seguro, ejemplar y positiva para la salud del futuro.

[...] Nuestras aportaciones demostraron que España es pionera, a través de la Ley 41/2002 ("Ley de Autonomía del Paciente"), en los asuntos relacionados con el derecho del menor a la información y su derecho a tomar decisiones (autonomía de la voluntad y consentimiento informado), estableciendo la mayoría de edad en salud a los 16 años, y reconociendo el derecho a la presunción de madurez (menor maduro) entre 12 años y 1 día y 16 años.

Ver artículo completo : http://www.eupharlaw.com/noticias/Almodovar_ConsejoEuropa.pdf

jueves 30 de abril de 2009

El Dato Personal Alimentario (DPA)


“Ingerimos en nuestra vida alrededor de 100 toneladas de alimentos, que tienen gran influencia sobre nuestro estado de salud. Entre las patologías comunes que podrían prevenirse con una alimentación adaptada a nuestras características genómicas están la diabetes, la hipertensión o las enfermedades cardiovasculares” (José Antonio Quesada, Presidente de la Sociedad Española de Nutracéutica Médica).

La nutracéutica médica se dedica a la investigación y al desarrollo de productos químico/biológicos, constituyentes naturales de los alimentos que demuestren aportar beneficios en la prevención e incluso tratamiento de determinadas enfermedades.

La nutrigenómica, por su parte, trata de la interacción de los alimentos con el organismo y las diferencias entre individuos ante los mismos productos. Aplica tecnologías de la genómica funcional, la bioinformática y la biología molecular, junto con otras técnicas epidemiológicas, bioquímicas y nutricionales.

Tanto la nutracéutica como la nutrigenómica, disciplinas muy novedosas (datan sus inicios en el 2002), nos llevan hacia la alimentación personalizada basada en la información. Una dieta personalizada puede prevenir o retrasar el desarrollo de enfermedades vinculadas con la presencia de determinados genes. Asimismo, por ejemplo, los niveles de colesterol y trigicéridos, así como catarros y alergias, pueden regularse con el consumo de lipoproteínas extraídas de especies marinas.

Japón, EEUU, Nueva Zelanda y Países Bajos ya han iniciado programas nacionales que incluyen proyectos de nutrigenómica y nutracéutica, con la finalidad de realizar ajustes personalizados en el campo de la nutrición, y así poder mejorar la salud pública de la población. La UE, por su parte, ha puesto en marcha la Red NuGO (Red Europea de Investigación de Excelencia sobre Nutrigenómica).

Para los expertos, el avance en la nutrición personalizada abre la puerta para que en determinadas enfermedades la dieta pueda llegar a constituir un tratamiento complementario, o incluso sustitutivo, de la administración de fármacos. Y nosotros nos preguntamos: ¿Podrá llegar a quitar cuota de mercado a los medicamentos? ¿Tendrán que buscar alianzas la industria farmacéutica y la industria nutracéutica (“nutraceuticals”) para investigar, producir y comercializar “farmacoalimentos”?


“Dime qué comes, y te diré quien eres”, podría ser el eslogan de una campaña de delgazamiento o mantenimiento del peso corporal. También hay estudios que indican que la comida puede modular, incluso, nuestro comportamiento. En definitiva, si la investigación en nutrigenómica y nutracéutica avanza, la captación, utilización y tratamiento de datos personales va a ser esencial en muchos aspectos, dependiendo del agente implicado en la cadena de información alimentaria. Veámoslo, agente por agente:

- La industria alimentaria: la alimentación personalizada basada en la información requiere de la industria alimentaria una fuerte inversión (capital, gestión, humano) en captación y tratamiento de datos personales de los ciudadanos-clientes-consumidores, ya que de los mismos, va a depender la calidad de la información alimentaria que proporcionen junto con sus productos. Y esta información en salud alimentaria tiene que ser adecuada, veraz, actualizada y responsable. De la correcta utilización de los datos recogidos dependerá en gran parte la responsabilidad legal futura por la información alimentaria. Por ejemplo, ¿tendrá la industria alimentaria derecho de acceso a biobancos para investigar en dietas personalizadas, si cuenta con el consentimiento del ciudadanocliente- consumidor y/o paciente?

-Los profesionales sanitarios: como agentes responsables de la educación y promoción de la salud, tienen que tener en cuenta que la salud alimentaria es muy importante. El conocimiento sobre genes, hábitos de vida y alimentación del paciente tiene que llegar a estos profesionales a medida que se vayan descubriendo y concretando dietas personalizadas. La utilización de las historias clínicas, genéticas y farmacoterapéuticas tiene que complementarse con una historia alimentaria, en aras de detectar problemas de interacción de fármacos y alimentos, así como otros aspectos medioambientales que afecten a la salud, y que se irán descubriendo poco a poco.

- Las autoridades públicas de control y supervisión de alimentos: las agencias de salud y seguridad alimentarias tendrán un importante reto, como es informar a los ciudadanos sobre dietas personalizadas, a la vez que, controlar y supervisar que esas dietas personalizadas respondan a una investigación seria y responsable, que respete la legislación en protección de datos y en investigación biomédica y bioalimentaria.

- La industria farmacéutica: debido a la importancia de la interacción de fármacos y alimentos la industria farmacéutica necesita datos personales terapéuticos (integración de las historias clínicas, genéticas y farmacoterapéuticas de una persona para ofrecerle una información terapéutica de calidad en un contexto de medicina personalizada) y también, a medida que avancen los conocimientos, necesitará del historial alimentario del ciudadano, el cual ha de consentir el acceso al mismo.

- Los puntos de venta: la comercialización de productos destinados a dietas personalizadas tendrá que respaldarse con unos conocimientos adecuados sobre alimentación por parte del vendedor, que no debería limitarse sólo a vender sino también a aconsejar, valorar si ese producto es adecuado a un perfil genético determinado, etc. Ellos también forman parte de la cadena de responsabilidad contractual por la información alimentaria que proporcionan sobre los productos destinados a dietas personalizadas.

- El ciudadano: En el contexto actual, el ciudadano, empieza a concienciarse de la importancia de “gestionar su información personal”.

El escenario que hemos expuesto es de futuro. Y, evidentemente, no sabemos lo que tardarán en consolidarse las disciplinas de la nutracéutica, nutrigenómica, nanotecnología aplicada a alimentos (nanofood) y otros descubrimientos y avances científicos que se vayan produciendo. Pero sí intuimos que tanto la medicina como la alimentación personalizadas basadas en la información llegarán, y que el derecho a la información en salud alimentaria debe ser un derecho fundamental en salud para el ciudadano del siglo XXI, como ya lo es el de protección de datos personales.

Concluimos con nuestra definición de Dato Personal Alimentario (DPA): es aquélla información concerniente a personas físicas identificadas o identificables, que necesitan los agentes que intervienen en la vida del alimento, para llevar a cabo una información en salud alimentaria adecuada, veraz, actualizada y responsable.

El DPA supone, en definitiva, la integración de la historia clínica, genética, farmacoterapéutica y alimentaria de una persona para aportarle una información alimentaria lo más personalizada posible, que cumpla con todas las garantías éticas y legales.


Artículo pulicado en 2006 en la Revista Eupharlaw News.
Autores: Francisco Almodóvar y Nuria Amarilla

lunes 20 de abril de 2009

Health Care in Europa - For and With Children



Los pasados días 16 y 17 de abril se celebró en Madrid la reunión preparatoria del Programa Health care in Europe- for and with children, de la OMS.

Francisco Almodóvar, responsable del Área de Protección de Datos de Eupharlaw participó en esta reunión.

Además, junto a expertos europeos también participó el Dr. José Antonio Díaz Huertas, del Hospital Niño Jesús de Madrid, presidente de la Sociedad de Pediatría Social y miembro del Grupo Español de Yodo en el Embarazo y el Niño (Grupo GEYEN), promovido por Eupharlaw. El Dr. Díaz Huertas impartió una conferencia sobre los derechos de los niños relativos a la salud y la promoción de la participación de los menores en la toma de decisiones.
Asimismo, la Dra. Miryam Garí, del Área 8 de Madrid y colaboradora de Eupharlaw expuso una ponencia sobre los problemas y necesidades más importantes de la infancia respecto a su salud.

Fuente: Eupharlaw News

martes 7 de abril de 2009

The Obama Administration wants electronic health records for every American by 2014.

Mira este enlace:


http://www.businessweek.com/technology/content/apr2009/tc2009047_562738.htm

Putting Patient Privacy in Peril?

martes 31 de marzo de 2009

DE CÓMO LAS REDES SOCIALES CAMBIAN LA INTERACCIÓN ENTRE MÉDICOS E INDUSTRIA FARMACÉUTICA


En un lugar de Internet, de cuyo nombre sí quiero acordarme: http://www.sermo.com/, hace unos años nació una red social de médicos.


La plataforma, de gran color, exacta en aspecto, visualización y usabilidad, permite a los médicos interactuar, debatir, hablar, compartir asuntos relacionados con su profesión.


No es la única comunidad on line de médicos a este nivel (http://www.yet2.com/, http://www.innocentive.com/, http://www.yourencore.com/, etc., sin olvidar mundos virtuales como http://www.secondlife.com/ ), pero sí podemos decir que es el paradigma de las mismas, y la que está modificando el escenario de relación entre médicos e industria farmacéutica.


Las redes sociales en red son un nuevo fenómeno que tienen dos claves fundamentales. Por un lado, son imprevisibles en cuanto a su devenir y rentabilidad y, por otro lado, los gestores están obligados a escuchar a los usuarios de las mismas, que son, al fin y al cabo, los que mandan.
Los médicos necesitan de las redes sociales virtuales para aumentar su formación y compartir dudas, nuevos procedimientos de diagnóstico y mejores prácticas en medicina, sobretodo, en un entorno de salud cada vez más complejo.


Los ya gastados métodos de publicidad, información y promoción de los productos farmacéuticos hacia los profesionales de la salud dejan de ser útiles en la medicina basada en la información (internet, biotecnología, autonomía del paciente, derechos en salud, responsabilidad legal, etc.). Los buenos restaurantes seguirán siendo necesarios, por qué no. Realizar jornadas también, aunque las virtuales irán ganando terreno. Los visitadores médicos tendrán que ir construyendo un “avatar” y “darle al email”.


La vida cambia a gran velocidad. La salud hasta da la impresión que lo hace más rápido todavía. Vienen plataformas tecnológicas tipo Sermo y comienza una regeneración y reactivación de las relaciones médicos-industria.


La nueva relación se basa en términos de “mentes colaborativas”, “prosumidores” (poder de los clientes en las decisiones sobre los productos y/o servicios), “plataformas para la participación”, “producción entre iguales”, etc. Todos estos términos han sido muy estudiados en Estados Unidos, de la mano de personas como Don Tapscott, Anthony D. Williams, que con libros como “Wikinomics”, adelantan un mundo diferente, cuestionando las posiciones más arraigadas sobre el mundo empresarial. Estas nuevas maneras de entender los negocios surgen del cambio de paradigma en la colaboración entre grupos humanos.


Las empresas inteligentes son capaces de aprovechar la capacidad y el genio colectivo para avivar, estimular, espolear la innovación, el crecimiento y el éxito. Y esto es precisamente lo que ya están haciendo empresas tipo Pfizer, que fue la primera en entrar como cliente en Sermo.com.
http://www.sermo.com/ prohíbe la publicidad directa al médico. Es decir, no están permitidos los anuncios (“Never any advertising” reza en su web). Pero sí permite que médicos consultores pertenecientes a laboratorios farmacéuticos puedan discutir, mostrar avances, charlar sobre un medicamento determinado, intercambiar datos de pacientes (disociados), elaborar conferencias virtuales, etc. Las empresas pagan por recoger conocimiento. Los laboratorios ganan y los médicos que no pertenecen a laboratorios también, ya que se enriquecen de la experiencia formativa e informativa.


Así pues, observamos varios cambios: la publicidad en estas redes sociales no está bien vista; los laboratorios acceden a conocimientos de múltiples médicos para mejorar productos e informar, sin publicidad, sobre sus avances; los laboratorios ahorran en costes de representación: visitadores, viajes, jornadas, etc.; permite innovar continuamente: multitud de cerebros trabajando sobre un mismo tema; todos captan ideas e información de calidad….


Seguiremos investigando este fenómeno, pues es apasionante. Queda claro que si es una red social en línea de médicos, serán ellos quien decida la relación con los laboratorios farmacéuticos y no al revés. Por este motivo, por ahora, no está permitida la publicidad directa, aunque surgen nuevos métodos de promocionar productos basados en la investigación on line, conversación, debate y compartición de conocimientos.


Y me pregunto: ¿Esto será un paso importante para que la publicidad vaya perdiendo terreno en pos de la verdadera información terapéutica? :)


Y como empecé con El Quijote:


“La razón de la sinrazón,
que a mí razón se hace,
de tal menera a mi razón enflaquece,
que con razón me quejo
de la vuestra fermosura.”